Como olvidar a tu ex en vacaciones

Superar una ruptura de pareja no siempre es un camino fácil. En primer lugar, si no lo veías venir ni te lo crees, luego te vas haciendo a la idea pero aún no sabes muy bien a quien decirlo porque en realidad no sabes cómo explicarlo. Si tú no entiendes qué ha sucedido en la relación para que haya acabado así, ¿cómo vas a poder explicarlo? Finalmente lo cuentas, como buenamente puedes, y siempre habrá gente más y menos acertada en lo que te dirán. Algunos te escucharán e intentarán comprenderte, otros intentarán animarte, y seguro que gran parte criticarán a tu ex. Si te das cuenta de que lo que te dice alguien no te ayuda, o más aún, te hace sentir peor, más sola o más incomprendida, evita hablar del tema con esa persona. No saques el tema, y si sale dile simplemente que ahora no te apetece hablar de eso. De hecho, recomendaría que hables lo menos posible de tu ex y de tu ex relación, ya que todo el tiempo que estés hablando de eso le estarás dando espacio a algo que justamente lo que quieres es trascender, superar y quitarte de la cabeza.

Siempre hay un tiempo de evolución en la transición de tener a no tener pareja, y una no se siente siempre como al principio, aunque se siga sintiendo fatal. La recuperación de una ruptura amorosa se da paulatinamente, y dado que ni todo el mundo es igual, ni todas las relaciones lo son, cada cual tendrá su proceso. Pero es importante recordar que estas etapas, que muchas veces están cargadas de tristeza y/o rabia, se van superando de una manera no lineal. Empezamos a estar mejor, a veces somos conscientes de ello y a veces no (en caso de estar muy hundidas). Pero cuando vemos que vamos a mejor y somos conscientes de ello, tendemos a caer en la falsa creencia de que ya no podemos o debemos estar tan mal como hace cierto tiempo.

 

El hecho es que habrá recaídas, y algunas se pueden prever. Entre ellas están las vacaciones:

velas

– Fechas señaladas: cumpleaños (tuyo, de tu ex, de los hijos en común, de los familiares suyos, etc), aniversarios (de pareja, de boda), San Valentín, Sant Jordi, etc.

– Fiestas y vacaciones: semana santa, navidades, verano, San Juan, etc.

– Rutinas establecidas: a veces hay parejas que realizan alguna actividad puntualmente cada año o cada cierto tiempo (p.ej. ir a los sanfermines, subir a las fiestas de no-sé-qué-pueblo, hacer algún ritual en los solsticios, subir con el telescopio a la montaña la noche que mejor se ve Saturno, ver juntos las olimpiadas, etc.).

 

También habrá cosas menos previsibles o totalmente imprevisibles que nos harán volver a sentir que echamos de menos a esa persona, como situaciones que queramos celebrar con él (p.ej.  un nuevo trabajo, un premio recibido, una buena noticia) o situaciones en las que nos sentiremos especialmente vulnerables (p.ej. problemas de salud, muerte de algún familiar, o incluso la boda de una amiga).

 

Aparte de todo esto, en las mujeres cabe recordar una cosa: el ciclo menstrual nos afecta hormonalmente, y a muchas eso hace que nos afecte emocionalmente. A veces nos da un bajón y no podemos atribuirlo a nada “Ayer estaba bien, no ha pasado nada, y hoy me siento fatal y le echo de menos infinitamente”. En estos casos, si aún no tienes la menopausia, revisa tu calendario, mira en qué momento del ciclo estás.  Fácilmente podemos tener recaídas en la fase pre-menstrual y menstrual, aunque es cierto que no todas reaccionamos emocionalmente igual al ciclo. Por ello es recomendable apuntarnos en nuestro calendario cuando nos dan esos bajones “inexplicables” y ver si se van repitiendo mensualmente y si correlacionan con alguna de nuestras fases. Si es así, sabrás que tu bajón es debido a las hormonas y no a tu ex.

Todo esto será especialmente complicado de superar en los casos en que una se dice no consigo olvidar a mi ex y encima mi ex quiere ser mi amigo. Habrá que valorar si puedes sostener una “amistad” con tu ex, qué supone dicha amistad, y deseas y puedes sostener-la entonces poner los límites necesarios.

 

Bien, y ahora, que ya sabemos que superar una ruptura de pareja no es lineal, ¿qué hacemos? El simple hecho de reconocer que puede haber recaídas ya nos puede ayudar, ya que si creemos que no las habrá y suceden, además de estar otra vez hundidas nos sentiremos culpables o rabiosas por no estar bien, y eso no ayuda en el proceso. Si has tenido una recaída, no te culpes, simplemente observa por qué se ha dado y si se puede solucionar pon solución (por ejemplo, en los bajones que nos dan porque miramos su Facebook o porque le hemos enviado un whatsapp y no hemos recibido la respuesta que esperábamos). Si no se puede solucionar, pero es previsible, planifica con antelación qué vas a hacer ese día o en esa situación. No esperes a que llegue el día de vuestro aniversario sin tener un plan, como por ejemplo ir a visitar a alguien que tienes ganas de ver u organizar una cena, aunque también puedes planificar “no hacer nada”. Puedes decidir no hacer nada especial, pero ser consciente de que te puede dar el bajón, y sentirlo así sin más, sin darle mayor importancia y sin regodearte en él.

Como superar una ruptura de pareja vacaciones

 

Las vacaciones son unas de esas situaciones previsibles que suelen acarrear altibajos emocionales, especialmente cuando hace menos de dos años que se ha dado una ruptura dolorosa. Solían ser momentos de ocio con la pareja, de compartir viajes, aficiones, tiempo, etc. y ahora vuelven sin él. Ocúpate de tus vacaciones minuciosamente, busca actividades en buena compañía, aprovecha para apuntarte a aprender algo que te gusta, visita a algún familiar o amigo que vive lejos, conoce gente y/o invierte tiempo de calidad con los tuyos. Cuídate.  ¡Cuídate! Aprovecha para cuidar tus gustos, tus necesidades y tus caprichos. No es necesario ir a las Bahamas o gastarse un dineral para cuidarse uno mismo. Puedes aprovechar para pasar un fin de semana en medio de la montaña, o ir a la playa a disfrutar de la brisa marina, practicar el deporte que más te gusta, darte baños relajantes y exfoliantes, cuidar tu pelo y tus uñas, dar largos paseos o charlas con personas que te enriquecen,  sumergirte en las lecturas que te apasionan, cocinar y comer mejor, disfrutar de tu hija sin prisas ni obligaciones, cerrar un tema pendiente que hace mucho que tienes que cerrar y que aún no has hecho, arreglar el grifo que gotea y que te pone de los nervios… Hay infinidad de cosas de nuestro cuidado físico, mental, emocional y social que descuidamos cuando trabajamos “porque no tenemos tiempo”. Aprovecha las vacaciones para cuidarte, y si te apetece irte a la Polinesia a conocer nuevas culturas y te lo puedes permitir… ¿Por qué no? Viajar sola es toda una experiencia, aunque también puedes hacerlo acompañada de amigos o de desconocidos.

 

Sea como sea, ¡felices vacaciones!

 


 

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  • Charla gratuita 24 agosto
  • Charla gratuita 29 agosto
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  • Charla gratuita: “Movimientos para superar tristeza y rabia” 29 septiembre